Juguetes Sadomaso

Las prácticas de sexo agresivo, donde se vincula el dolor con el placer, son muy antiguas. Sin embargo la etiqueta que las identifica es más reciente, apenas tiene poco más de dos siglos. Donatien Alphone Francois, Marqués de Sade, escritor fránces de finales del siglo XXVII, dedicó gran parte de su obra a relatar encuentros sexuales,. algunos autográficos, donde obtenia placer a través del sufrimiento y el dolor que proporcionaba a los demás. Su transgresión conmovió tanto a la sociedad que se convirtió en un clásico de la literatura prohibida. Algo similar ocurrió con Leopold von Sacher-Masoch, casi un siglo más tarde. Fue autor de libros donde describía el gozo que sentia cuando lo castigaba a su mujer. Su obra más famosa, la venus de las pieles, causó escandalo en Fráncia de finles del siglo XIX. De esto dos personajes surgen la palabra compuesta <sadomasoqismo>, identificada también como una abreviatura compusta, sadomaso, o con las sigles SM. Actualmente, todas las prácticas que combinan gozo y sufrimiento se engloban bajo el acrónimo BDSM (bondage, dominación, y sumisión, sadismo y masoquismo).

La tentación por experimentarlas y con menor presión moral con respecto a la sexualidad ha permitido trasladar hasta el siglo XIX estas prácticas, hasta converetirlas en juegos eróticos en los que cada mienbro de la pareja desempeña el papel que le produce mayor disfrute. En la mayoria de los casos, se vincula con prácticas controladas en las que no se corren riegos, y se definen muy claramente los límites. Coincidiendo con esta apertura, se han multiplicado los jugetes sexuales que permiten internarse en el sadomaso sin temor, con la ventaja de explotar al máximo el potencial sensual que cada uno guarda en su interior, sin inhibiciones y con todos estos objetos a su disposición.

La masajista

Estaba un poco nervioso cuando toqué la puerta. “Pase,” contestó una voz femenina. Giré la perilla y entré.

El lugar era como la sala de espera del consultorio de undoctor. Había una cama de dos plazas en el centro. Las luces estaban bajas, y había una suave música de fondo.

“Hola”, dijo la mujer mientras hacía su ingreso a la habitación por la otra puerta que daba al baño. Ella vestía un uniforme verde de terapeuta y zapatillas blancas. Estaba secándose las manos con una pequeña toalla.

“Ehh, mmmm, Yo soy Pablo,” dije. “Carlos me dio tu nombre. Él una vez tuvo problemas de espalda y tú lo atendiste.”

“Oh, sí,” dijo ella, con una sonrisa y asintiendo. “Recuerdo a Carlos. ¿Cómo le va últimamente?

“Bien,” dije.

“Bien, ¿cuál es tu problema? Preguntó.

“Tengo problemas con mi hombro,” dije. Levanté mi brazo derecho y doblé mi codo. “Justo aquí. Se siente como si algo estuviera estirado.”

“Bien, permíteme encargarme de eso,” dijo ella. “Quítate la camisa para revisarte.”

Me desabotoné la camisa y la puse en la cama. Ella se puso detrás de mí y presionó sus dedos sobre mi piel. Me revisó tocándome a lo largo de mi espina dorsal y entre mis omóplatos. Podía sentir su aliento sobre mi piel y me pregunté qué estaba haciendo.

“¿Puede ver algo?

“No,” dijo ella. “necesito que te acuestes.”

“Está bien,” dije y comencé a acostarme en la cama.

“No,” dijo ella, moviendo su cabeza. “Será mejor que te dé un masaje completo. No podré ver nada hasta que tus músculos estén completamente relajados.”

“¿Qu…mmm, qué quiere que haga?” pregunté.

“Sácate la ropa,” dijo. “Puedes cubrirte con una toalla si deseas, pero necesito que estés descubierto.”

“¿Totalmente?” pregunté. La palabra se me pegaba en la garganta.

Ella asintió con la cabeza y jaló una pequeña toalla blanca de un perchero cerca de la puerta.

Aflojé mi correa y me bajé los pantalones. Traté de esconder mi pequeña erección detrás de la toalla a medida que me acostaba boca abajo en la cama. Coloqué parte de la toalla sobre mi trasero desnudo al menos para sentir algo de dignidad.

Ella se inclinó sobre mí y empezó a frotar mi espalda. Pude sentir más tensión, pero era por nerviosismo pues estaba desnudo en frente de una mujer extraña. Ella se inclinó y me dijo en voz muy baja.

“No te preocupes, estás en buenas manos.”

Traté de asentir, pero no es fácil cuando uno está boca abajo. Sólo cerré mis ojos y le permití hacer tu trabajo. Ella masajeó mis hombros y cuello, luego mis brazos. Fue desde mi cintura hasta mis pantorrillas y luego mis muslos superiores.

“¿Cómo te sientes ahora?” preguntó.

Quería decir “Muy bien,” pero sonó más como “Mmmm…Mmmmm.” Mi cabeza estaba hundida en la cama.

Ella rió suavemente. “Bien.”

Yo estaba tan relajado que no noté que ella ya había dejado de masajearme por un minuto, pero lo que sí noté fue cuando ella subió a la cama y se sentó a horcajadas sobre mí, como si ella fuera el jinete y yo el caballo. Ella estaba sentada justo detrás de mi trasero, de cara a mi espalda. Ella se inclinó para presionar sus dedos sobre mi hombro endurecido. Dolía, pero era delicioso.

“¿Sientes alivio?” preguntó.

“Oh, sí,” dije y realmente hice un esfuerzo para conseguir que me entendiera.

“Bien,” dijo ella a medida que se inclinaba.

Todavía podía sentir sus manos a medida que acariciaba mi piel, pero también noté algo más. Dos suaves y tibias formas tocaban mi espalda y me di cuenta de que ella se había sacado la prenda superior de su uniforme.

Quise voltearme para ver a la mujer sin sostén que estaba sentada sobre mi espalda, pero ella me mantuvo inmóvil. Ella rió otra vez. “No te muevas.”

Ella se puso con la espalda erecta y empezó a deslizar sus caderas hacia adelante como si estuviera cabalgándome, luego se inclinó y lamió mi espalda. Agarró mis costados y los apretujó. Arrastró sus pechos contra mi piel y se detuvo con su boca cerca de mi oído.

“¿Dónde duele ahora?”

Para ser justo, sólo había una parte de mi cuerpo con una sensación que podría llamarse dolor. Mi verga.

“Voltéate,” dijo y su voz tenía un tono que me obligaba a obedecerle.

Ella se levantó un poco, justo lo suficiente para que yo voltee, y descendió sobre mí de modo que ella estaba casi sentada cobre mi pene completamente erecto.

Se inclinó sobre mí, arrastrando sus pezones a través de mi pecho. Sus ojos nunca se apartaron de los míos. Ella observaba mi reacción ante el show que estaba presentando. Yo estaba disfrutando cada momento.

“¿Cómo sientes tu hombro? Preguntó ella.

“Para saberlo, aprieta mi hombro,” dije.

“Preferiría que tú me aprietes,” dijo.

Le agarré de las caderas y la deslicé a un lado. Me puse sobre ella y agarré la parte superior de sus pantalones y los bajé hasta sus rodillas. Ella levantó su pierna izquierda de modo que yo pudiera jalar de la basta. Ella movió su otra pierna para liberarse del resto de sus pantalones. Quise colocarme encima de ella, pero ella no lo permitió y agarró mi pene.  Lo lamió, haciéndome cosquillas en la cabeza de mi pene con su lengua. Luego lo metió en su boca.

Me dejé caer en la cama y le permití chupármelo por un rato. Era una experiencia alucinante, pero yo quería más que eso. Justo cuando yo estaba a punto de estallar aparté su cabeza de mi entrepierna y la empujé de vuelta a la cama. Ella forcejeó un poquito, pero me deslicé encima de ella otra vez e inmovilicé sus brazos con mis manos.

Ella me miró a los ojos y dijo, “Sí.”

Yo estaba tan erecto que no tomó mucho tiempo penetrarla totalmente. Fue increíble. Ambos estuvimos jadeando intensamente. Nunca en mi vida había oído quejidos de mujer tan excitantes. Cada uno de sus gritos me estimulaba aún más. Casi estaba a punto de venirme cuando todo su cuerpo comenzó a estremecerse. Eso me enloqueció más. Eyaculé como nunca y en varias oleadas.

Finalmente ella me ayudó a apartarme y colocarme sobre mi espalda.

“Atiendo citas regulares los martes,” dijo. “¿Te parece bien a las 4:30 pm?

“Sería fantástico,” dije.

“Bien,” dijo ella. “Lo anotaré en el calendario

Ejemplo de juegos sexuales

  • Hacerle algún gesto provocador con los ojos, labios, manos.
  • Tocarle o rozarle las caderas, los senos, los glúteos, las manos.
  • Lucir lencería o vestir de enfermera, policía, etc.
  • Teléfono erótico. Este juego consiste en excitar a tu pareja cuando está lejos. Debes llamarle al teléfono para contarle todo lo que le harías si estuviera en ese mismo instante contigo y lo que desearías que te hiciera a ti. Tu pareja enloquecerá de deseo.
  • Usar juguetes sexuales que se pueden conseguir en tiendas de sexo (sex shops). Por ejemplo, vibradores para estimular el clítoris, consoladores, calzones de diversos sabores que se pueden comer,lociones, lubricantes para el pene y la vagina, etc.
  • Llevar a la pareja a un restaurante de categoría puede excitar o activar la fantasía.
  • Sexo oral. Incluye practicar felación (chupar y lamer el pene) y cunnilingus (chupar y lamer la vagina)
  • Juego anal. Puede ser muy excitante y satisfactorio por ser “prohibido”, pero también porque el ano es una de las zonas más erógenas delcuerpo. Es muy usada para la estimulación externa y no es necesaria la penetración.
  • Simular que representas a alguien sexy: un pirata que trata de violar a una indefensa soltera, una inocente sirvienta que tiene que soportar a un jefe enojado, una enfermera atendiendo a un paciente, un esclavo que tiene que obedecer las órdenes de su ama,el profesor y la alumna (el disfraz de colegiala excita mucho a los hombres.)
  • Afeitar el vello púbico. Podrías darle al vello de tu pareja formas diferentes o podrías afeitarle por completo. El afeitado es una manera fácil segura y temporal de empezar a explorar diferentes formas de juego sexual.
  • Podrías atar a tu amante, o ponerle una venda sobre los ojos, o palmearle el trasero con un látigo, palmeta o cepillo para el cabello.
  • Juego del yogurt. Después de desnudar a tu pareja,ponle yogurt en diferentes partes de su cuerpo, que irás comiendo poco a poco. Podrías ofrecerle pequeñas cantidades con tu boca.Utiliza sobre todo sus principales zonas erógenas.Se pueden turnar.
  • Uso de espejos. Puedes hacer el amor en una habitación con espejos, de esa forma podrás captar los gestos y movimientos de tu pareja, convirtiéndose en una experiencia muy excitante.
  • Podrías mojar con vino partes del cuerpo de tu pareja. Luego puedes chupar y lamer el vino lentamente. O podrías “pintar” el cuerpo de tu pareja con nata o miel, extendiéndola con movimientos lentos y sensuales por los pezones, abdomen o la zona genital.También puedes colocar fruta cerca de los genitales de tu pareja y comértela lentamente, de forma provocadora, tocando la zona genital con la lengua.
  • El striptease con movimientos suaves y sensuales. No te quites la ropa demasiado rápido y no descubras tus partes más sexuales demasiado pronto. Si lo haces, tu pareja deseará que acabe el baile para poseerte.
  • En el baño. Hacer el amor en la ducha, en el suelo, sobre la tasa del inodoro, en la tina de la bañera.

 

Juegos Sexuales

En realidad, hablo de las actividades sexuales entre dos amantes antes del coito para desarrollar la excitación sexual y la lubricación de los órganos genitales, lo cual facilita la penetración. También se consigue más intimidad y mayor conocimiento mutuo. Es una fabulosa forma de disfrutar más del sexo, divertirse y, como resultado, sentirse más unidos.

 Estos juegos sexuales son necesarios, porque intensifican los orgasmos. Además, la variedad le da condimento a las relaciones sexuales.

 El principal beneficio de los juegos sexuales preliminares  es que, a veces, se puede disfrutar de la sexualidad sin que haya acto sexual si así lo elegimos y sin riesgos de enfermedades y embarazo.

 El juego sexual realizado antes del coito, es una buena vía para alcanzar el nivel de excitación que necesita la mujer que prefiere, por lo general, de un mayor tiempo de juegos preliminares, ya que la excitación femenina  es más lenta y prolongada que la del  hombre.

 Con el juego sexual podemos descubrir qué acciones o qué partes de nuestro cuerpo nos proporcionan más placer. Mucho mejor si es en un ambiente de respeto, libertad y comprensión. Las caricias y besos benefician física y psicológicamente a toda persona que esté dispuesta a recibirlos.

Otra buena razón para jugar y no completar el acto sexual con la penetración, es  cuando la mujer está en los peligrosos días fértiles y puede quedar embarazada.