El pene es lo más parecido a una esponja. Su tronco cilíndrico está expuesto internamente por un tejido cavernoso que, cuando fluye la sangre como consecuencia de la excitación, se expande y provoca la erección. En algunos casos ese crecimiento que puede llegar a duplicar su tamaño en reposo.
Para prolongar la erección por medios mecánicos, es decir, colocando algún elemento que ayude a conservarla, existen las anillas peneanas. Son argollas de diversos materiales, cuero, plástico, que se colocan en la base del pene mientras el miembro está aún flácido. o semierecto. Cuando se produce la máxima erección el anillo comprime el tronco y retiene la sangre en su interior, de modo que conserva su rigidez por más tiempo. También en algunos casos retarda la eyaculación.
Si bien necieron como un ayuda médica para ciertas disfunciones eréctiles, ahora han evolucionado y se han convertido en un juguete sexual muy utilizado, ya que permite prolongar el placer del hombre y de su pareja. Ayuda a consevar una mejor calidad de la erección y, en consecuancia, a prolongar el coito. Aunque es conveniente saber que los médicos desaconsejan su uso por un espacio de tiempo superior a los treinta minutos.
Diferentes modelos de estas anillas poseen también efectos distintos. Algunos potenciadores de la erección están fabricados en cuero y tienen cierre con broche tipo clip o hebillas, que permiten regular su ajuste, son como brazaletes muy faciles de quitar y poner, que se ajustan a penes de diferentes grosores. Existen modelos similares en goma que cumplen la misma función.
También se pueden encontrar dobles anillas de caucho: una se coloca en el nacimiento del tronco del miembro y otra detrás de los testículos. Esta doble constricción asegura que el pene se mantendrá erecto, pero tampoco es aconsejable llevarlo más allá de media hora. prolongar su uso puede provocar transtornos en los vasos capilares del falo, como el priapismo ( la erección prolongada involuntaria durante horas sin que exista deseo sexual).
Cuando el pene es más largo que la vagina la penetración resulta incómoda y casi siempre dolorosa; para resolver este problema hay anillas de dos o más centimetros de anchura que se colocan en la base del pene acortándolos.
Los materiales blandos, suaves maleables utilizados para la fabricación de otros juguetes eróticos, como siliconas, permiten un diseño más imaginativo de las anillas con el agregado de variantes que favorecen la excitación. Estos moldelos se colocan antes de la erección. Algunos están texturizados con pinchos o relieves estriados que se prolongan por encima y por debajo del pene. La intención es estimular el clíctoris y la zona del perineo de la pareja y también en la bolsa escrotal al rozarlos durante los movimientos del coito. Con esta concepción hay anillos de todos los colores y texturas, algunos de ellos, dobles, pueden sumarse sobre el pene formando en su tronco una cubierta de silicona texturizada que penetrará junto con el pene estimulando las paredes vaginales.







