Todo ser humano tiene el derecho de encontrar otras formas de obtener satisfacción sexual. Una de esas formas es el sexo por telefono, el cual es sólo un pasatiempo, un escape temporal de la realidad que, entre otras ventajas, sirve para relajarte.
Para tener buen sexo telefónico, la conversación debe ser vibrante y creativa. La actitud ante el sexo debe ser positiva. Esto se manifiesta a través de la voz sexy.
Antes de empezar, debes estar de buen humor. Podrías mirar un poco de imágenes porno y ponerte cómodo. Prepárate. Ten a tu alcance lubricante, papel higiénico, un vibrador, etc. de modo que no necesites desplazarte durante la conversación telefónica. También es conveniente que ambos tengan teléfono “hands-free”; así las manos estarán libres y podrás agarrar o sobar cualquier cosa.
Para iniciar una apasionada conversación telefónica, es preferible disminuir las luces de la habitación, vestir ropa interior sexy o no tener nada encima.
Los dos deben participar activamente. Por ejemplo, puede que ella te pregunte si te gustan las mujeres con busto grande. Si es así y ella tiene buena pechuga, entonces empezará a describirse a mí misma. Te hablará de su piel suave, sus curvas, sus ojos bien verdes y su cabello oscuro y sedoso.
Trata de calentarla con sugerencias eróticas preliminares y mantenlas pícaras. No olvides los susurros; porque los oídos de la operadora son las únicas zonas erógenas que puedes afectar directamente durante el sexo por telefóno. Empezarás a excitarla.
Hay que abrirse gradualmente hacia una conversación sexy y muy íntima, teniendo en cuenta que el sexo por telefóno es la perfecta oportunidad para abrir la sexualidad, oír fantasías eróticas y disminuir el estrés dañino. En el sexo telefónico, es normal hablar con lujuria y puedes hacer un uso abundante de palabras obscenas para pintar un cuadro emocionante.
Para aumentar la excitación erótica ambos podrían empezar a masturbarse simultáneamente. Explicando exactamente lo que están haciendo. El manoseo debe ser mutuo durante la conversación.
Durante el sexo telefónico, se construye una experiencia sexual. La persona que te atiende y te habla de sexo trata de entrar en contacto íntimo contigo. Para satisfacerte, su trabajo es acompañarte para la obtención de placer sexual. Ella entra en empatía contigo y sabe que te encuentras en un estado de intensa necesidad sexual. El objetivo es que ambos encuentren placer sexual a través del teléfono.
Los ruidos sexuales son excitantes,motivadores y añaden más erotismo. Me refiero a los gritos, suspiros, quejidos. No dudes de que la operadora siente placer al escucharte. Tú también, si deseas gritar, gemir o suspirar al sentir una caricia o momento de locura sexual, hazlo, no te arrepentirás de expresarte. Eso reforzará los lazos de confianza.
Puedes elevar la conversación un poco más describiendo claramente cómo y dónde usted deseas ser tocado. Mastúrbate.
Si tienes suerte, la operadora sexual también aplicará sus propios gustos sexuales. Por ejemplo, te puede describir la ropa sexy que tiene encima, y sobre la que puedes descargar todo tu semen. Te puede hacer sentir un gozo genuino. La operadora sexual por teléfono siente lo mismo que tú y se excita cuando oye tu voz entrecortada y excitada. Ese es el momento preciso en que ambos desearán mantenerse pegados al teléfono.
Recuerda que la operadora de sexo telefónico es un ser humano también, y tiene sus propios límites. Respétala. Sólo porque estás pagando, no significa que ella está obligada a hacer cualquier cosa que le pidas. Por eso, no esperes algo más allá de la llamada telefónica. Ellas raras veces aceptan citas personales. De todos modos, pregunta. Si ella dice NO, sigue adelante.