Existe un tipo de sexo denominado SEXO AUDITIVO que,básicamente, usa el sentido del oído para lograr la estimulación sexual.Este sentido es más importante en la mujer, porque a través de él, ella se siente deliciosamente acosada, es capaz de enamorarse y sentir pasión sexual.
Por eso, es importante dar o recibir estimulación sexual con una voz agradable.Para la mayoría, el estímulo auditivo puede llegar a tener más fuerza que el visual, porque las palabras pueden expresar deseo y mayor intimidad.
Los estímulos visuales son demasiado directos y pueden perder efecto con rapidez. Pero los estímulos auditivos suelen ser más efectivos y su interpretación depende de la fantasía y poder de imaginación. Quizás a esto se debe el éxito de las líneas eróticas.Mediante el oído, las personas imaginan y sienten más.Las mujeres, en particular, prefieren oír palabras cariñosas y seductoras,porque su sensibilidad auditiva es tan fuerte que incluso ella cierra los ojos cuando un hombre les susurra palabras de amor.
Cuando tienes sexo por teléfono, es natural que la operadora sexual tenga una apetencia tremenda por la charla, las relaciones afectivas románticas y las caricias. Le gusta que le susurren bonito, que le acaricien sus sensibles cuerpos para llegar al cielo y desear llegar más allá…
Por eso, al momento de charlar con ella por teléfono, dile lo importante que ella es para ti. Si ambos se respetan y comprenden profundamente, será fácil la complacencia mutua durante la conversación telefónica.Trata de comenzar con palabras o frases sueltas. Luego aumenta el calibre de tus mensajes en la medida en que ella se vaya sintiendo cómoda. Tus comentarios lujuriosos y gemidos de placer, podrán desencadenar una buena excitación y facilitarán el orgasmo.
En ocasiones los gemidos y ruidos guturales son suficientes, porqueexpresan los niveles en que el placer es experimentado. Es usual que los que realizan sexo por teléfono exterioricen sonidos quejumbrosos y hasta dolorosos,los cuales no son signos de queja o de dolor, sino de expresiones de placer.
Pero lo cierto es que cada individuo es diferente y, por tanto, reacciona de una forma distinta ante el mismo estímulo auditivo.Por eso, hay quienes disfrutan de las palabras dulces al oído;mientras que a otros les gusta escuchar algo más subido de tono y hasta rozando el insulto.